jueves, 2 de octubre de 2008

Dime como estudias y te diré quien eres...

Sin dudas, todos los que pasamos por una universidad, terciario o instituto en general, sabemos que existen ciertos tipos de estudiantes tan diferentes como únicos. Y eso de que todos nacemos con la misma capacidad mental es un cumplido más barato que piropo de chocolatín, porque aunque todos tengamos algún grado de inteligencia, esta varía abismalmente de persona en persona. Por ejemplo, yo ahora podría engañar a alguien poco lúcido haciéndole creer que mi nivel intelectual es objetivamente elevado, solamente por el hecho de que utilicé en el párrafo que está terminando palabras que exceden el vocabulario cotidiano de nuestra vida.

Si no fueron engañados y aún pueden ver mi creciente nivel de estupidez, pueden seguir leyendo tranquilos. O huir despavoridamente, también es buena elección.

Por de pronto, está el buen estudiante, que puede subdividirse en varias clases más pequeñas, pero que en resumen es el que le pone pilas a las materias que cursa o va a rendir. O ambas. No es un requisito excluyente que tenga un coeficiente intelectual comparable al de Albert Einstein, pero aún así sabe utilizar lo poco o mucho que tiene. Estudia con tiempo, o dosificando los turnos de lectura, o tomando apuntes y haciendo resúmenes y cuadros de todo tipo. De una u otra manera, aprende por comprensión o repetición, aunque sea por pura memoria. Y hoy en día esa táctica no está tan devaluada como debería estarlo.

Ahí damos la puntada para otro tipo de alumno, verdaderamente inteligente: el cursador. Puede tomar apuntes o no, puede comprar los apuntes que da el profesor o no. Puede llegar tarde o no. Lo que es una fija es que presta atención en la clase, y retiene, comprende y reproduce con una calidad envidiable. Denotando claramente una capacidad de comprensión bastante elevada, lo que le permite de un vistazo a cualquier apunte saber de que tema se trata, y los puntos claves a tener en cuenta. Dependiendo de su habilidad para expresarse, puede que le vaya mejor o peor en los exámenes, pero que sabe, sabe.

Por ahí está el resumidor. Agarra los apuntes y resalta lo más importante. Cuando lo hizo, agarra una lapicera y comienza a seleccionar las ideas principales del resumen. Las pasa en limpio. Con eso hace un nuevo resaltado, dejando fuera lo que ya a esta altura no parece tan importante, con o sin razón. Y con el resultado, que a veces es completamente incomprensible, hasta es capaz de organizar un mapa conceptual o esquema donde con tres flechitas unió cuatro conceptos que le dan cinco ideas para responder a los diez puntos del examen. Si estudia alguna carrera social, seguro que aprueba. Su nivel de inteligencia todavía está en discusión.

Y por ahí hay otros. El despistado que nunca sabe que fecha debe rendir, el copión que estudia lo que estudia porque le copió la ficha al de al lado en la clase de Orientación Vocacional, y yo, por ejemplo, que rindo el viernes y el lunes y todavía no sé donde están mis apuntes. Voy a ver si los llamo.

Apuuuuuuntes...

13 comentarios:

Gurisa dijo...

También está el que no se acuerda ni jota del tema que vió en la materia pasada y es algo que ya debe saberse como el himno. Están como tarados preguntándole al profesor de cuarto año sobre algo que ya aprendió en segundo y encima te hace perder una hora de clase en esas cosas. Buenazo es el profe que le explica en vez de mandarlo a la casa a repasar los apuntes de la materia anterior o pedir que rectifiquen el acta para reprobarlo :P

aby dijo...

guau me acabo de dar cuenta que soy ciclotímica en el estudio... me pasó todo lo que escribiste en distintos momentos de la carrera... que inconstancia, por Dios!

besitos!
aby.

El Profe dijo...

1. ¡Muy buena clasificación!
2. Ahora vos me sacaste una excelente idea de la cabeza ;)
3. De todas maneras tomo las ideas para un futuro post.
4. Mientras leía me imaginaba los dibujitos...
¡Un abrazote Ale!

Lic_jasper dijo...

Yo creo que el cursador es el mas envidiable de todos, ahora depende lo que cursa.
A nivel secundario, ser cursador podria tener otra definicion, que es la de no tomar apuntes, parecer distraerse pero a la hora de poner en practica lo aprendido, lo hace con un nivel digno de envidia.
A otro nivel ya podemos decir que el cursador es como vos lo definis!
A mi me pasaba en ciertas "cursadas" pero no en todas. Puede pasar simplemente por que la materia te interesa o simplemente, le tenes una afinidad inexplicable...
Asi es como aprobe años de historia sin necesidad de copiar ni pedir nada a nadie, por ej... jajjaja
saludetes!

cursi enamorada del amor dijo...

yo rindo este sábado y todavía no estudié ni la mitad.
y además rindo el viernes próximo y no toqué un ejercicio de matemática..

ale dijo...

gurisa: Esos son terribles, y creo que todos los hemos sufrido también. He escuchado desde preguntas sobre las razones objetivas por las cuales un matrimonio con un animal es ilegal (en una clase de la facultad de Abogacía), o inclusive a un chico admitirle al profe que nunca entendió por que los silencios también pueden transmitir algo. Este chico está en quinto año de Comunicación Social. Grosso.

aby: Creo que no hay nadie que no haya pasado por varias de estas etapas, por lo menos. No sos la única, tranquila. :P

el profe: 1. ¡Gracias! 2. Eso es una buena señal. :) 3. Eseraré leer ese post, que seguramente va a ser un análisis de verdad. XD 4. Encima graficado... ahí si que no tengo como ganarte. :P Un abrazo!

lic_jasper: La secundaria cambia todo, porque el nivel de dificultad es ampliamente inferior al de cualquier terciaro o universidad. Si uno a los 17 pudiese darse cuenta de lo que le espera, sería tan feliz... :P

cursi: A estudiar se ha dicho!

Tefy.- dijo...

No entro en ninguna de esas categorías...capaz un poco en la de "Yo", aunque no me agrade admitirlo jaja..me siento discriminda..todavía

Lo que sí sé es que a veces, la desmotivación es más fuerte que las ganas, el prestar atención, cursar, estudiar, o ser inteligente en demasía...
La desmotivación es más fuerte que las promesas que uno mismo se hace...no?

Princesa Sukimuki dijo...

Soy tan pero tan noña q hago resumen, del resumen, del resumen!
obvio q siempre tengo todo estudiado antes y los tps generalmente los cierro bastante antes de la ultima fecha.
durante la carrera llevaba SIEMPRE los textos leídos (ahora en la maestría no hago eso)

definitivamente la universidad es la venganza de los nerds!!!

Dr. J dijo...

Yo reúno las características de todas las clasificaciones, según la materia.

Saludos!

Pame... dijo...

yo soy una despistada totallllllllllllllllllllllll!! :)

Betania Seara dijo...

si yo tmabien pasé por varias de esas etapas, igual lo que más me cuesta siempre es prestar atención todo el tiempo, o los profes tienen que ser muy buenos, o yo no tengo que tener nada más en qué pensar, oooo.... de lo que hablan en clase no tiene que hacerme pensar en ninguna otra cosa y se pone cada vez más dificil!!!
pero me siento comprendida porque tampoco encuentro mis apuntes

pillow of winds dijo...

Había gente que todas las tardes, después de cursar estudiaba un rato y llevaba la materia al día.

Otros no cursaban, pero se quedaban en su casa leyendo sin parar.

Yo cursaba y cursaba. Prestaba atención. Tomaba buenos apuntes.
Y estudiaba los últimos 3 días a las corridas, sacando fotocopias a último momento.

Así que soy una mezcla de cursadora y depistada/colgada/siempretodoaúltimomomentoynolohagomáselproximocuatrimestrecambio

Anónimo dijo...

Aquí en España está el que llamamos "empollón". Lo embotella todo, haciendo gala de una increíble retentiva, lo vierte todo en el examen y, un par de días depués, cierto tiempo después, no sabe de lo que iba la cuestión. Pero ha sacado un ocho y medio o más en el examen. Sabe pero no entiende, aprende pero no aprehende.
Me identifico con el cursador, sólo que los exámenes se me dan mal. No es malas notas, pero podrían ser óptimas. Nada más necesito tiempo; ahí es donde siempre fallo. Pero bueno, seguimos trabajando...
Un saludo.