jueves, 21 de agosto de 2008

Tardanzas...

Llegar tarde no es una opción, no es un error, no es una situación fortuita. Para muchos, es una religión. Y no porque lo decidan así, sino porque es mas fuerte que uno. Personalmente, trato de cumplir con lo que la aguja del reloj manda, trato de lograr ese acuerdo que tuve con alguien/algo aunque a veces se me frustre.

Me pongo orgulloso y digo que soy puntual, o trato de serlo. Y ahí miro mi calendario académico, mi libreta de la facultad, las metas del año que llevo cumplidas y las que no. Es obvio que las segundas son muchísimas más que las primeras, si es que logré completar alguna.

La pelea con el reloj tiene ciertos altibajos, pero en la guerra con el calendario estoy derrotado y largamente. Y con esa no puedo arreglarme con la alarma 15 minutos antes de lo que la vengo usando o corriendo por la calle, sino todo lo contrario, quizás. Curioso como para terminar a veces hay que bajar la velocidad un poco, o por lo menos ajustar la prioridad de los minutos en lo que, mal que nos pese, hay que terminar primero.

Me voy, que llego tarde a la vida.

13 comentarios:

Analuz dijo...

Pufffffffff... Creo que mi palabra para decirte algo o describirte lo que me generó esto es: PROFUNDO...

Es muy loco cómo somos tan metódicos para algunas cosas, mínimas, y desordenados para otras que no se ven en el minuto a minuto, pero que a veces son importantes... En el medio se nos pierden algunas y encontramos otras no previstas pero tal vez muy buenas.

Está bien ser conciente de esos desfasajes propios, hay que tenerlos en cuenta... Pero además (y hablo de mí, también), hay que saber poner las cosas en la balanza para medir los fragmentos de vida que debemos (o queremos realmente) dedicar a cada cosa.

Nuevamente, un espejo su creación. Besos.

aby dijo...

soy mañatica de la puntualidad... y me enferma llegar tarde... pero como vos, a veces no tengo idea dónde se fue mi tiempo... que lo tiró.

besitos!
aby.

Erica dijo...

generalmente soy muy puntual.
pero a las cosas importantes llego siempre tarde.

Pame... dijo...

yo tampoco... ya no lo elijo...
y decirlo en voz alta, ya es creerlo un poco...

Que lindo tu lugar!...

Pasaré de vuelta

El Profe dijo...

Bueno, muy bueno, me gustó como nos contaste algo tan tuyo y de la forma que lo hiciste :) Yo también soy de los que les fascina llegar a tiempo y me molesto cuando me plantan :D o tardan más de la cuenta.
¡Un abrazote!

Lic_jasper dijo...

yo soy un loquito de la puntualidad, de hecho hoy me paso de casi casi llegar tarde a una grabacion, esperando a una chica que si demoro... como media hs mas en nuestro encuentro...
llegue justo justo a las 15 hs... un milagro del servicio de trenes!

Un gran amigo tiene la particularidad de llegar siempre mas tarde de lo acordado, el otro dia pude vengarme y yo tardarme un poco mas, puesto que entre amigos, los horarios de puntualidad pueden alterarse un poco, pero no tanto como sus demoras
en fin... me fui al carajo!
saludetes!

cursi enamorada del amor dijo...

yo soy hiper puntual. En realidad, soy tan, tan obsesiva de la puntualidad que llego antes a todos lados. Y me tengo que quedar haciendo tiempo como una gilastruna..

En cuanto a la vida ...

viviendolavida dijo...

vos camina, sin apuro, pero con paso rapido algun dia la vas a alcanzar

Tefy.- dijo...

no sé no sé...yo tuve un amigo imaginario toda la clase de historia..la gente pensaba que estaba loca cuando me preguntaban si el lugar estaba ocupado y yo les decia que sí, que estaba con un amigo...

cómo me vas a dejar así en evidencia??fea la actitud...jaja

Princesa Sukimuki dijo...

Hola!!

Yo suelo ser muuuy puntal y aunq intente llegar tarde, los astros se complotan para q llegue temprano

Beso

guadis! dijo...

Odio a los impuntuales! Me pone muy nerviosa estar espernado...

pillow of winds dijo...

Yo tengo un problema con el tiempo. Si bien soy puntual, siento que llego a tarde a mi vida, que el tiempo pasa y yo me quedé dormida cuando sonó el despertador...

unServidor dijo...

Es bueno dejar de exigirse, para simplemente hacer las cosas.
En nuestra agenda no deberíamos poner "Tengo que..." sino poner, ese día, "Quiero..." (hacer tal cosa).
Las que no querés, no las hagas. Las que querés, no te las obligues.

Hacele caso a este viejo. (Es una orden...)
;P