lunes, 16 de junio de 2008

Del otro lado de la mesa...

- ¿Qué te pasa?
- Estaba repasando la conversación en mi cabeza. Hablamos demasiado.
- No estoy tan de acuerdo. Si todavía es temprano.
- Llegamos hace tres horas, y con los paquetes de cigarrillos sin abrir.
- ¿Todas estas cervezas son nuestras?
- Todas, después de la sexta nos comenzaron a hacer descuento.
- ¿Y de qué hablamos tanto?
- De nada. De todo. Un poco. Mucho, la verdad.
- Perdón, me colgué. ¿Decías?
- Nada, nada.
- Convidame un pucho, se me terminaron.
- No tengo, recién apagué el último.
- Uh.

Se miraron y se conocieron el pensamiento. No hacía falta decir nada, no hacía falta ni siquiera el gesto que aclare que estaban en la misma sintonía. Cosa curiosa si las hay, pero fantástica. Habían discutido sobre ellos, sobre la realidad, sobre política, sobre deportes y sobre arte. Sobre cine y música. Sobre todo música. Si, sobre todo.

Las luces ya se desvanecían en los ojos cansados, irritados por el humo, agotados de buscarse mutuamente. Y entonces decidieron que era tiempo, que habia llegado el momento. Que no se podía alargar mas ese instante en el que esa frase iba a ser pronunciada por alguno de los dos.

- ¿Vamos al kiosco?
- Vamos.

-------------------------------------------------------------

No, no es una apología del cigarrillo. Si, el fumar es perjudicial para la salud, es dañino y todo un vicio. Tampoco quiero señalar que se tomaron mas de seis cervezas, aunque es cierto que al salir no caminaban del todo erguidos, pero no viene al caso. Este es el pequeño homenaje que le puedo hacer desde este humilde lugar a todas esas charlas de todo y de nada, de horas y horas, con esos personajes que tanto han dicho y que tanto han ayudado en cada momento. Sin importar si la discusión era sobre el papel de Inglaterra en la Primera Revolución Industrial o la profundidad de las letras en las canciones de Sabina. Son esos momentos que tanto dejan y que tan poco exigen, solo la voluntad de sentarse con ese otro que nos devuelve la pared sin siquiera notarlo.

A ustedes, mejores amigos, compañeros de facultad, colegas de trabajo, hermanos y primos, todos ustedes que estuvieron del otro lado de esa mesa en la que alguien se sentó a escucharlos solo porque le hacía bien.

7 comentarios:

Franco: Bardo Verde dijo...

...Son esos momentos que tanto dejan y que tan poco exigen, solo la voluntad de sentarse con ese otro que nos devuelve la pared sin siquiera notarlo...

Muy bueno el texto.. esta frase es excelente, realmente explica perfectamente el sentimiento de la birra con los chicos en la plaza... u otras tantas de esas juntadas de barrio..

y el toque futbolero muy groso!

Analuz dijo...

Digno homenaje a las dignas charlas con dignas personas y dignas bebidas. Más lus puchos, al que le pinte.
La cerveza indiscutible con otro representa muchas cosas, para mí compartir, principalmente.
Desde intentar buscarle una solucion al país hasta simplemente mirarse y saberse conocidos, esas charlas son unos de los momentos que más disfruto.

Gracias por recordarnos estas pequeñas grandes cosas.

Pame... dijo...

Especiales palabras a esos momentos dende los "delirios son grandiosos"... donde el amigo, el hermano, el "otro" se vuelve un poco borroso... y todo se vuelve uno... un diálogo, un vaso... una guitarra...
Eso me pasa con mi gente... me hiciste sentir y recordar Ale!...
Gracias...
Abrazos

Tefy.- dijo...

son esos momentos que tanto nos dejan, esas charlas llenas de silencios, que son de hecho los que más dicen, el sentirte entendido aunque cuestionado, la comodidad que te brinda el que está a tu lado...

música de fondo, te cambio la cerveza por un buen fernet, el pucho y el otro...imposible no volver a tu casa pensando en que esa, fue una buena noche.

Y si hay baileys de por medio..ni te cuento!

besos

penny lane dijo...

y hace dos semanas que extraño esos vicios...
pero causalmente hoy veo que extraño esa situacion
un dia cualquiera, haya o no ocupaciones, conversaciones de la nada que arman un mundo, o simplemente extienden el propio al que esta enfrente.
y pienso, extraño a ese otro, que no son tantos, aunque a veces parezca.. sacando fotos a los "cadaveres" de lucky y quilmes, quizas para reirnos de nuestra capacidad de dañarnos, quizas solo para recordar tan lindo momento que aunque no tenga nada especial lo es por demas.

verdelimon dijo...

ahh que lindoo, hermosos momentos en que todo es tema de charla. Da igual si hay cerveza, mejor si no hay puchos... si no preguntale a penny lane que se desangra cada vez que le apago un pucho en cualquier lado, pero... en fin. que buena onda. que buenos momentos, tan unicos y especiales, cualquier hora, cualquier dia, cualquier motivo. hablar de todo y nada. se, que lindo va a ser terminar de rendir para volver a esa nada ahora que pienso...

aby dijo...

estar hasta altas horas de la noche... esperar que se haga de día... y hablar de todo y no sacar una bendita conclusión... seee... sea con una cerveza o mate, con cigarrillo o chupetines... super bienvenido el post.

besitos!
aby,