sábado, 2 de agosto de 2008

El silencio de los imbéciles...

Hay una ley en el mundo. Bah, no descubro nada, hay centenares de miles de leyes en el mundo. Pero hay una que rige para la vida del selecto grupo de imbéciles del cual me precio de ser, y que dice mas o menos así...

Es preferible un misterioso silencio antes que hablar y demostrar que eres un completo imbécil.


Vamos por partes.

No me refiero a imbéciles como un término despectivo puro, un insulto. Voy a aquellos seres que tenemos la suerte y desgracia de existir al mismo tiempo, a esos que pensamos porque es gratis, y hablamos porque nadie nos detiene. Que decimos lo que creemos, pero solo porque sabemos que a nadie le afecta que lo hagamos.

Tampoco voy a un silencio literal. Si no emitimos una sola palabra en días es más probable que nos crean enfermos antes que inteligentes o inclusive estúpidos.

No es un descargo hacia nada, aclaro. Me llamó la atención la cantidad de tiempo que estuve sin escribir, y me di cuenta que a veces no decir nada es mejor que forzarse a expresar un error. Y con lo que cuesta a veces remediar los fallos, es mejor evitarlos cada vez que se pueda.

La vida está llena de silencios. No porque todo el tiempo evitemos demostrar que somos unos imbéciles porque, tarde o temprano, todos se dan cuenta. Simplemente porque a veces el no decir nada implica esa conexión y esa transmisión que no se podría dar de otra forma. Y ahí es donde no sólo nos evitamos el papel de estúpidos, sino que además de hecho brindamos algo valioso.

No defiendo a los imbéciles, somos lo que somos. No defiendo a los que callan con tal de no otorgar (si, en ese sentido). No me pongo del lado de los que usan la palabra como escudo del mundo. No justifico a los que esconden detrás de un discurso un vacío eleMental.

No defiendo a nadie. Mejor, me llamo a silencio.
NOTA: Pame, vos no necesitás ninguna palabra mía para tu camino, sino todo lo contrario! Gracias por el comentario, igual que agradezco a todos los que pasan un rato a delirar por acá. El corte no fue por nada específicamente bueno ni malo, sino lo que se llama semana de vacaciones sufriendo a los viejos, y encima con finales en el medio. Saludos!

11 comentarios:

penny lane dijo...

adhiero.

cursi enamorada del amor dijo...

cada día me sorprendés más con lo que escribís Ale de nariz linda .. al igual que me sorprende lo diferente que salís en todas las fotos de tu avatar de msn!!! ajajja..

te mando un beso

cami dijo...

por más que lo intente eso del silencio no me funciona... siempre termino hablando mucho y de muchas cosas, tanto que ni me acuerdo de todo lo que digo...

debería ser un poco menos ñoña y guardarme un par de cositas, me parece.

El Profe dijo...

Es una buena solución llamar al silencio propio, aunque debo admitir que a mi me cuesta bastante... intento, intento y no lo logro... pero en fin "persevera y triunfarás" aunque "en boca cerrada no entran moscas"... mejor callo.

¡Abrazos! (al final no duro nada el silencio)

aby dijo...

necesitaría llamarme a silencio miles de veces en el día... pero se me escapa la "imbecilidad" por los poros y por la boca, sobre todo...

yo quisiera poder callarme... es más, las veces que lo hice, rindió sus frutos enormemente... peeeero... jajajaja... qué se yo!

besitos!
aby.

la dama de hielo: dijo...

si, creo que yo también ando en una época de silencio, y concuerdo completamente contigo, aveces es mejor callarse que pasar por imbecil o herir a alguien.. en fin, siempre he preferido escuchar a hablar.

Me gusto tu blog y tus reflexiones sobre algunas cosas, cuando tenga mas tiempo le voy a hechar una ojeada mas profunda ;)

un abrazo!

Analuz dijo...

Imbécil... palabra que siempre me pareció muy fuerte, pero que es muy representativa de quienes andamos atajando problemas porque muchas veces no tenemos con qué. Imbécil significa "sin bastón"...

Al margen de la etimología de esa palabra, me sentí muy identificada con tus reflexiones... Yo también ando escudándome con el silencio... Pero considero a éste (además de un medio para no decir un montón de cosas) una herramienta para no usar la palabra, como decís,como escudo del mundo ni para esconder un vacio elemental (o mejor dicho para llenar ese vacío y andar menos impunemente ignorante sobre mí u otras cosas).

Ya revelaré alguna imbecilidad o saldé por un rato de mi autismo universitario... Por ahora me llamo al silencio hasta la próxima juntada.

Un gran abrazo, y fuerzas.

Mafaldita dijo...

No sé lo del silencio excesivo puede tornarse aburrido.
Algunas cosas no deben callarse nunca, hace poco escribí sobre eso. Si no las decimos, nos ahogan.
La dificultad para expresarse es otra cosa.
Prefiero aislarme, a estar y no decir nada pero así somos todos: distintos.

penny lane dijo...

che tampoco era para que te calles tanto..

ale dijo...

JA! Es que no quiero hablar de más, ni de menos... :)

Gracias a todos por la pasadita. Personalmente no creo que sea una cuestión de imbéciles los que hablan o los que no, simplemente una postura ante algunas situaciones de la vida, en las que yo prefiero llamarme a silencio antes que embarrar la cancha con declaraciones poco felices. De ahí en más, cada uno es libre de buscar su imbecilidad o genialidad de una u otra forma.

Saludos a todos!

Pame... dijo...

un abrazo es un montón!!!... y por eso te dejo un abrozo gigante!!
¿cómo me decís eso de tus palabras!!!? ¿CÓMO?... mis palabras son un poco mías pero taaaanto de todos los "otros" que hacen que yo sea!!...
Siempre dispuesta a leerte, porque es un placer!...
Cuidese mucho, y que lindura tenerlo de vuelta!!