Uh, fue una charla completa. El Che Guevara, Cuba, Bolivia, Argentina, la forma de ser, los ideales, el respeto... en algún momento llegamos hasta al machismo. Atender a una mujer es un símbolo de respeto, de cariño, de sentimiento de propiedad, de protección... largo. Terminamos sin saber si era un símbolo realmente o no. En medio de tanta introducción, me soltó una frase que me descolocó, sabiendo que tanto él como yo estamos al tanto de mi guía de pensamientos e ideales.
F: Sos un socialista.
A: (risa prolongada) ¿Estás en pedo?
No, no estaba en pedo. Y ahí vino la explicación. La amistad es socialista por defnición. "El socialismo se asocia a la búsqueda del bien colectivo, al desarrollo en cooperación e incluso la igualdad social", un concepto que si cambia la palabra socialismo por amigo, no se resentiría en su estructura. Cuando nos preocupamos por esa persona que apreciamos, cuando deseamos su éxito y progreso en igualdad con el nuestro e incluso por encima de nosotros, cuando le ayudamos sin ningún otro interés que u propio bien, estamos socializando en el sentido más ideal a esa relación.
Y como se puede reconocer un patrón socialista en cada amistad, se pueden encontrar relaciones fascistas, comunistas y hasta anarquistas, pero... eso es otra historia.
NOTA: Como un agregado necesario, debo hacer una dedicatoria fundamental, a esa persona que estuvo varias veces al otro lado de la mesa, que escuchó, opinó y polemizó conmigo, enriqueciendo todas y cada una de las veces mi pequeño conjunto de criterios, y que hoy está de festejo cumpleañístico. Fer, sos impagable. La próxima cerveza la invito yo. Salud.
F: Sos un socialista.
A: (risa prolongada) ¿Estás en pedo?
No, no estaba en pedo. Y ahí vino la explicación. La amistad es socialista por defnición. "El socialismo se asocia a la búsqueda del bien colectivo, al desarrollo en cooperación e incluso la igualdad social", un concepto que si cambia la palabra socialismo por amigo, no se resentiría en su estructura. Cuando nos preocupamos por esa persona que apreciamos, cuando deseamos su éxito y progreso en igualdad con el nuestro e incluso por encima de nosotros, cuando le ayudamos sin ningún otro interés que u propio bien, estamos socializando en el sentido más ideal a esa relación.
Y como se puede reconocer un patrón socialista en cada amistad, se pueden encontrar relaciones fascistas, comunistas y hasta anarquistas, pero... eso es otra historia.
NOTA: Como un agregado necesario, debo hacer una dedicatoria fundamental, a esa persona que estuvo varias veces al otro lado de la mesa, que escuchó, opinó y polemizó conmigo, enriqueciendo todas y cada una de las veces mi pequeño conjunto de criterios, y que hoy está de festejo cumpleañístico. Fer, sos impagable. La próxima cerveza la invito yo. Salud.